Apocalipsis: La subida de la bestia al mundo

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“Y al final del reinado de estos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas”

Daniel 8:23

Al final del reinado humano sobre la faz de la tierra, una potencia global; no obstante, hablando en particular en el comportamiento global y social del hombre, la forma de sociedad se auto-administra, formando nuevamente “La Torre de Babel”, que rige al mundo en un nuevo formalismo en vanas ideas y filosofías.

Un solo tipo de hombre manipulado, como una pieza de ajedrez sobre el tablero de su existencia.

El maligno opera en la corrupción, en la disolución de la sociedad humana, en la perversión de las costumbres establecidas o el libertinaje, para luego operar en ese caos, dando una nueva dirección o regla contra todas las costumbres hasta ahora impuestas.

Esto sucederá, cuando la corrupción humana llegue a la cima, o sea, a lo más íntimo del corazón del hombre, aumentando en proporción y medida,  en que la maldad y mezquindad vaya aumentando, pero eso para quién están afuera de la comunión con Cristo, en una aparente sensación de paz, seguridad y tranquilidad.

En el versículo 24 dice:

“Y su poder se fortalecerá, más no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos”

Daniel 8:24

Como hemos dicho, surge un poder general de masas globalizado, de forma masificada en personas y sociedades, en los organismos y estados, que crean leyes, nuevos conceptos y obligaciones, motivados aparentemente por la conservación de la especie humana segunda bestia, la naturaleza del planeta y el bienestar común.

En ese medio se están creando nuevos poderes, y nadie sabe de donde vienen y quién controla todo eso.

El mal trabaja por legalidad, los hombres poderosos tienen su propia fuerza. Y unen al mundo para satanás, para crear para él una “suficiente legalidad”. Dándole al mundo un nuevo poder en una. Ap.13:11-12. O sea el segundo imperio romano (espiritual), lo que ya es y domina el mundo entero, solo les está faltando un nuevo Nerón, o emperador que quemará el mundo entero, así como Nerón quemó Roma.

Especialista en intrigas, sin poder real, este “tipo de hombre” sigue sin poder ser detenido, aumentado su control sobre toda la especie humana, corrompiendo a muchos, incluso dentro de la propia Iglesia, con lisonjas, poder, dinero, ofreciendo una riqueza material, para que los santos de la Iglesia pierdan su enfoque de salvación en Jesucristo y esperen más de cosas materiales.

Así causando destrucciones, separando la Iglesia de la fe, para dividirla, corromperla, sobre todo los líderes, comprando a través de la idolatría todo tipo de ganancia.

Así también destruyendo el planeta para ganar legalidad, por una misma causa global. La preservación del mismo, con la fabricación de todo tipo de elementos que hay en la materia: fabricando, direccionando, operado por encima de las administraciones y estas a su vez operando en todo el mundo social.

En el versículo 25 dice:

“Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos; y se levantará  contra el Príncipe de los príncipes, pero será quebrantado, aunque no por mano humana”

Daniel 8:25

En la astucia, Satanás dominando la mente, por la ambición y la idolatría del contexto humano, constituye un poder oculto, siendo líder por el engaño y haciendo prosperar todos aquellos que le siguen.

Según las Escrituras él destruye a todos aquellos que se le oponen y da poder  aquellos que le siguen.

Y todos aquellos que están despreocupados en la fortuna del mundo actual, incautos y como inocentes, son engañados, siendo arrastrados por su vientre llenando  los abismos.

Estos son corrompidos, porque todo lo que el mundo les ofrece lo aceptan, sin detenerse a ver las costumbres de la sociedad establecida en las tradiciones. Siguen como olas espumosas contra las rocas, de las grandes aguas de las mareas del mundo.

Fácilmente dominados por su tranquilidad en las riquezas del mundo de hoy. En este estado de cosas en la corrupción, el maligno se levanta contra el Espíritu Santo y el mundo pierde la oportunidad de salvación.

“La visión de las tardes y mañanas que se ha referido es verdadera; y tú guarda la visión, porque es para muchos días.”

Daniel 8:26

El “sacrificio” cotidiano era presentado al Señor de tarde y mañana, según la ley judaica, el holocausto contínuo de adoración y súplicas al Altísimo. Y terminado este, espiritualmente hablando habría llegado la hora de la venida de Jesús, cuando nuevamente este sacrificio será ofrecido en Espíritu Santo por los Santos eternamente en los cielos, en el Señor Jesús. (Ver Números 28:1-8….Continuará)

Por Misionero: Juan Sebastian G. Jimenez, siervo de Jesucristo.

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Apocalipsis 16: la quinta copa (II)

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“El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia, y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas

(11) Y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras.”

Apocalipsis 16:10-11

 

Donde está el trono de la bestia?

 “Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas.”

Apocalipsis 17:1

 

Esta mujer ramera, está sentada sobre muchas aguas, refiriéndose con eso, al mundo, el mundo y sus costumbres, con sus grandes ciudades, naciones y riquezas.

Desde el tiempo en que Jesús subió a los cielos, han sucedido muchas cosas: guerras, terremotos, falsos profetas, persecuciones, y muchos otros acontecimientos, todo dentro del mundo contra nosotros los cristianos.

El trono de Satanás, es el mundo. Pues su dominio está sobre todos los pueblos, en sus géneros y costumbres, en las creencias paganas, donde Satanás ha dominado hasta el día de hoy, en medio de la humanidad.

Por así decirlo, todo lo que conduce a la imperfección, que lleva al hombre a la muerte: la disolución, lo profano, la maldad, la animalidad del hombre que produce obras según su naturaleza pecaminosa, en suma, toda corrupción forma su reino.

La mujer que está sentada, es la humanidad que aún puede convertirse a Dios, a través de la palabra del evangelio; mujer y gran ciudad donde también están todos los hombres, sean cristianos y no cristianos. Sin embargo es parte de la mujer, indicando que obedece al pecado, que desprecia la salvación, es una humanidad antes de llegar a una bestialidad total en la carne.

También es el corazón corrompido del hombre: en su alma, su cuerpo, su querer, su voluntad.

Este tipo de hombre es entregado a Satanás, y estará poseído por él, en su alma, en su corazón. El maligno operará en su mente cuando se complete la medida de su corrupción total. Formando así, el “ojo de Horus”, en su frente, ojo que todo lo ve. Esta es la marca de la bestia en sus frentes. El ojo del diablo que verá a través de ellos en este mundo.

Así que Babilonia es la mujer que obedece al diablo, la humanidad antes de la corrupción total.

Y el trono del diablo es la Babilonia caída. La mujer después de haberse corrompido completamente. También es el cuerpo y el corazón del hombre poseído por la bestia. Cada hombre que ha sido vencido y dominado.

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.”     

1 Corintios 3:11

“Además,

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

(17) Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.”

1 Corintios 3:16-17

Y en el Salmo 74, que en revelación para el tiempo del fin, revela cómo será profanado el templo de Dios.

“¿Por qué oh Dios nos has desechado para siempre? ¿Por qué se ha encendido tu furor contra las ovejas de tu prado?

(2) Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde tiempos antiguos, la que redimiste para hacerla la tribu de tu herencia; Este monte de Sion, donde has habitado.

(3)Dirige tus pasos a los asolamientos eternos, a todo el mal que el enemigo ha hecho en el santuario.

(4) Tus enemigos vociferan en medio de tus asambleas; han puesto sus divisas por señales.

(5) Se parecen a los que levantan el hacha en medio de tupido bosque.

(6) y ahora con hachas y martillos han quebrado todas sus entalladuras

(7) Han puesto a fuego tu santuario, han profanado el tabernáculo de tu nombre, echándolo a tierra.

(8) Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra.”

Salmo 74:1-8

 

Vemos entonces en esta revelación del Señor Jesucristo, que aquellos que entregaron sus vidas a Satanás están destinados a la perdición, porque pasaron de la salvación ofrecida por Dios, a la elección de la perdición: transformándose en trono del diablo, asiento de satanás en el hombre.

Una invasión del enemigo en el verdadero santuario de Dios, que son los corazones y mentes de los hombres. Pues después de la subida de Jesucristo resucitado a los cielos, estos corazones fueron transformados en santuario de Dios, para que todo hombre se torne morada del Altísimo, casa viva del Señor por la fe.

“Por tanto cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee entienda)”

 Mateo 24:15

Y

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,

(4) el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llame Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.”

2 Tesalonicenses 2:3-4

Y de la ramera:

“Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.”

Apocalipsis 17:15

 

El mundo es la ramera:

La mujerzuela es una señal de la maldad de satanás en medio del mundo en pecado, lugar donde está asentado. El mundo bestializado, guiado por el maligno.

Este es el trono de satanás; el mundo, el corazón de los hijos de la perdición.

Y de qué lugar los domina satanás?

En esta respuesta, vamos a la invasión de los demonios sobre el hombre y a la profanación del trono de Dios:

 

“Tocad trompeta en Sion y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano. (2) Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra;

Cómo sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte, semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones.

(3)Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama, como el huerto de Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quién de él escape.

(4) Su aspecto, como aspecto de caballos y como gente de a caballos correrán.

(5) Como estruendos de carros saltarán sobre las cumbres de los montes; como sonido de llama de fuego que consume hojarascas, como pueblo fuerte dispuesto para la batalla.”

Joel 2:1-5

 

La voz de Dios, se tiene que hacer escuchar a través de la predicación de la Palabra escrita, del Evangelio. Los profetas, la voz de Dios, proclaman y dan la alarma de la inminente venida del Señor.

El monte Sion es donde se encuentra el Templo, de donde sale la proclamación.

Es un día de tinieblas, la venida de Dios. Así como un día claro para los que están en el Señor.

Nubes y tinieblas son para los que pierden, los que están siendo atacados por un pueblo maligno, que aquí estos invasores, son los demonios.

El Juicio de Dios

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El Juicio de Dios es justo. En su santidad, todo lo que no es de él es condenado. Con su palabra trae la buena noticia a toda la creación: El Hijo de Dios se ha acercado! En Él hay redención. En Él hay reconciliación con Dios.

En Jesucristo está la redención y salvación gratuita. Donde los que participan, participan sin mérito alguno, bastando apenas que se arrepientan de sus pecados y acepten el sacrificio y el Señorío de Cristo para sí.

Por eso esa misma palabra, trae juicio a todo aquel que escuchó y no aceptó

 “El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quién le juzgue, la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero”

Juan 12:48

 Así, este Evangelio, como una espada de dos filos que discierne las intenciones del corazón, separa los pecadores en apenas dos grupos.

Los que pecaron, se arrepintieron y aceptaron la redención:

y

Los que pecaron y no se arrepintieron.

Estos, viendo la Luz del mundo (Juan 1) prefirieron las tinieblas, y se oscurecieron más y más en ellas. Los tiempos finales se acortan y el contraste Luz/tinieblas aumenta. Llega el tiempo en que todos aquellos que estuvieron fuera del Cuerpo de Cristo, la verdadera Luz, conocieron las espesas tinieblas estando vivos y ahora no se prostituyen más por la Luz que reciben hoy día, aún más lo que refleja el soplo de vida que poseen y por la presencia del Espíritu Santo que se continúa derramando sobre toda carne.

Y este juicio comienza por su Casa, por su Templo, y su Cuerpo.

”Pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino que glorifique a Dios por ello. Porque es tiempo de que el Juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿Cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?

De modo de los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador; y hagan el bien.”

1 Pedro 4:16

Los primeros que somos probados, somos nosotros en la carne, la Iglesia, con la comunión del Espíritu Santo. Para quemar toda impureza del mundo en nosotros, a fin de que seamos vivificados en plenitud en el Espíritu Santo de Dios.

Los infieles del mundo, padecerán para condenación en el juicio de Dios. Así la Iglesia seremos separados en santidad con Dios, y el mundo dejado en las tinieblas para perdición.

“Corta tu cabello y arrójalo, y levanta llanto sobre las alturas, porque JEHOVÁ ha aborrecido y dejado la generación objeto de su ira. Porque los hijos de Judá han hecho lo malo ante mis ojos, dice JEHOVÁ; pusieron sus abominaciones en la casa sobre la cual fue invocado mi nombre, amancillándola.

Y han edificado los lugares altos de Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para quemar al fuego a sus hijos y a sus hijas, cosa que yo no les mandé, ni subió en mi corazón.

Por tanto, he aquí vendrán días, ha dicho JEHOVÁ, en que no se diga más, Tofet, ni valle del hijo de Hinom, si no valle de la Matanza; y serán enterrados en Tofet, por no haber lugar.

 Y serán los cuerpos muertos de este pueblo para comida de las aves del cielo y de las bestias de la tierra; y no habrá quién las espante.

Y haré cesar de las ciudades de Judá, y de las calles de Jerusalén, la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del esposo y la voz de la esposa; porque la tierra será desolada.”

Jeremías 7:29-34

 

La humanidad corrupta padecerá bajo la justicia de Dios.

Incluso aquellos que son parte del pueblo de Dios, pero odian la Ley en Jesucristo y que, en su pecado, queman en el altar a sus hijos y su descendencia a los dioses extraños (los demonios, instruyendo estos pequeños de la Iglesia en la idolatría) comulgando todas sus abominaciones con el altar de la santa Iglesia de Dios, yendo así en contra de su voluntad, todos estos también sufrirán para condenación.

Todo pecador que rechaza la salvación en Jesucristo, transgrede su ley incluso conociéndola, se torna en alimento de demonios, de las bestias de la tierra y de las aves del cielo (potestades y principados en las regiones celestes)

“Por lo demás hermanos míos fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las acechanzas del diablo.

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

Efesios 6:10

 

Y continúa:

“En aquel tiempo dice JEHOVA, sacarán los huesos de los reyes de Judá, y los huesos de sus principales, y los huesos de los sacerdotes, y los huesos de los profetas, y los huesos de los moradores de Jerusalén, fuera de sus sepulcros.

 Y los esparcirán al sol y a la luna y a todo el ejército del cielo, a quienes amaron y a quienes sirvieron, en pos de quienes anduvieron, a quienes preguntaron, y ante quienes se postraron. No serán recogidos ni enterrados, serán como estiércol sobre la faz de la tierra.

 Y escogerá la muerte antes que la vida todo el resto que se quede de esta mala generación, en todos los lugares adonde arroje yo a los que queden, dice JEHOVÁ de los Ejércitos.”

Jeremías 8: 1-3

 

Nuestro Señor Jesús, en su resurrección, resucitó los santos que habían de ser salvos con Él.

“Y he aquí el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron.

Y se abrieron los sepulcros y muchos cuerpos de santos que habían dormido se levantaron.

Y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de Él, vinieron a la Santa Ciudad y aparecieron a muchos. ”

Mateo 27:51-52

 

“Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán (Jesús); ¡Despertad y cantad moradores del polvo! Porque tu rocío es cual rocío de las hortalizas (El Espíritu Santo que fue derramado de los cielos en Pentecostés), y la tierra dará sus muertos (los que resucitarán con Él en el día de la resurrección).”  

Isaías 26:19

 

Es decir los que habían de ser salvos resucitarán con Él. Pero los que se quedaron, es porque no se salvarán.

 

En el día del juicio, en la venida del Señor Jesucristo, todos los que fueron para el Hades antes de la resurrección de Él están adormecidos, pues no acordaron con los santos que resucitaran junto con él, todos estos serán resucitados en su venida ahora, para condenación eterna.

Estos son aquellos sobre los cuales fue dicho que sus huesos serían sacados de la sepultura.

Pero antes de la segunda muerte, que es el lago de fuego, quedarán aún más en el milenio junto con los demonios formando un solo grupo, como Gog y Magog. (Apocalipsis 20:7-10, Isaías 24:21-23, Ezequiel 38 y 39)

“Acontecerá que en aquel día, que JEHOVÁ castigará al ejército de los cielos en lo alto, y a los reyes de la tierra sobre la tierra

Y serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra, y en prisión quedarán encerrados, y serán castigados después de muchos días. (Milenio)

La luna se avergonzará, y el sol se confundirá, cuando JEHOVA de los Ejércitos reine en el monte de Sión y en Jerusalén, y delante de sus ancianos sea glorioso.”

Isaías 24:21-23

 

“Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.

Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió.

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.” 

Apocalipsis 20:7-10

 

Por eso, nuestra generación, los que tienen el Espíritu Santo, seremos resucitados o arrebatados en el Día del Señor, en su venida. Y todos los otros que adormecen sin el Espíritu Santo, desde su derramamiento en Pentecostés hasta el día de su regreso, serán resucitados y juzgados después del milenio.

Diferencia entre la “Babilonia” y “Gog y “Magog”

La Babilonia son todos aquellos que están en el mundo, en una humanidad corrompida y prostituida. Gog y Magog son los hijos de la perdición, los anti-cristos que adoran la bestia (porque se oponen a Cristo) junto con los demonios.

Babilonia se torna al final Gog y Magog, después de ser traspasada por la Palabra. O sea, los que han recibido el Evangelio de Jesucristo y lo han negado. Así ella se oscurecerá, y dejará de ser prostituida porque aquello que prostituyó (y que es de Dios) será quitado, tornándose una sola masa con los demonios: Gog y Magog.

“Me dijo también: las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.

Y los diez cuernos que viste en la bestia, estos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego;

Porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que Él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios.

Y la mujer que has visto es la gran cuidad que reina sobre los reyes de la tierra.”

Apocalipsis 17: 15

 

*La bestia: [es un cuerpo animal en la carne, (la propia parte de la humanidad que recibió la marca del diablo y se hizo un solo cuerpo con él), cuerpo poseído por el demonio]

Y son de estos que fue dicho:

“Entonces todos los que sabían que sus mujeres habían ofrecido incienso a dioses ajenos, y todas las mujeres que estaban presentes, una gran concurrencia, y todo el pueblo que habitaba en tierra de Egipto, en Patros, respondieron a Jeremías, diciendo:

16 La palabra que nos has hablado en nombre de Jehová, no la oiremos de ti;

17 Sino que ciertamente pondremos por obra toda palabra que ha salido de nuestra boca, para ofrecer incienso a la reina del cielo, derramándole libaciones, como hemos hecho nosotros y nuestros padres, nuestros reyes y nuestros príncipes, en las ciudades de Judá y en las plazas de Jerusalén, y tuvimos abundancia de pan, y estuvimos alegres, y no vimos mal alguno.

18 Más desde que dejamos de ofrecer incienso a la reina del cielo y de derramarle libaciones, nos falta todo, y a espada y de hambre somos consumidos.

19 Y cuando ofrecimos incienso a la reina del cielo, y le derramamos libaciones, ¿acaso le hicimos nosotras tortas para tributarle culto, y le derramamos libaciones, sin consentimiento de nuestros maridos?

20 Y habló Jeremías a todo el pueblo, a los hombres y a las mujeres y a todo el pueblo que le había respondido esto, diciendo:

21¿No se ha acordado JEHOVÁ, y no ha venido a su memoria el incienso que ofrecisteis en las ciudades de Judá, y en las calles de Jerusalén, vosotros y vuestros padres, vuestros reyes y vuestros príncipes y el pueblo de la tierra?

22 Y no pudo sufrirlo más JEHOVÁ, a causa de la maldad de vuestras obras, a causa de las abominaciones que habíais hecho; por tanto, vuestra tierra fue puesta en asolamiento, en espanto y en maldición, hasta quedar sin morador como está hoy.

23 Porque ofrecisteis incienso y pecasteis contra JEHOVÁ, y no obedecisteis a la voz de JEHOVÁ, ni anduvisteis en su ley ni en sus estatutos, ni en sus testimonios; por tanto ha venido sobre vosotros este mal como hasta hoy.

24 Y dijo Jeremías a todo el pueblo, y a todas las mujeres: Oíd palabra de JEHOVÁ, todos los de Judá que estáis en tierra de Egipto.

25 Así ha hablado JEHOVÁ de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: Vosotros y vuestras mujeres hablasteis con vuestras bocas, y con vuestras manos lo ejecutasteis, diciendo: Cumpliremos efectivamente nuestros votos que hicimos, de ofrecer incienso a la reina del cielo y derramarle libaciones; confirmáis a la verdad vuestros votos, y ponéis vuestros votos por obra.”

Jeremías 44:15-25

 

“Andad ahora a mi lugar en Silo, donde hice mora mi nombre al principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel.

13 Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas obras, dice JEHOVÁ, y aunque os hablé desde temprano y sin cesar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis;

14 Haré también a esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y a este lugar que di a vosotros y a vuestros padres, como hice a Silo.

15 Os echaré de mi presencia, como eché a todos vuestros hermanos, a toda la generación de Efraín.

16 Tú, pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración, ni me ruegues; porque no te oiré.

17 ¿No ves lo que estos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén?

18 Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira?

19 ¿Me provocarán ellos a ira? Dice JEHOVÁ. ¿No obran más bien ellos mismos su propia confusión?

20 Por tanto, así ha dicho JEHOVÁ el Señor: He aquí que mi furor y mi ira se derramarán sobre este lugar; sobre los hombres, sobre los animales, sobre los árboles del campo y sobre los frutos de la tierra; se encenderán y no se apagarán.”

 Jeremías 7: 12-20 

 

 La humanidad que no sigue a Jesucristo será condenada en el Juicio. Su maldad e idolatría no serán perdonadas.

*reina del cielo-> [Satanás y sus huestes malignas en el mundo celeste- Efesios 6:10-12]

La “reina del cielo” es una unión de potestades y principados malignos en las regiones celestes, que consiguen subir para alimentarse de un cuerpo formado en la corrupción del hombre. Estos hombres son aquellos que adoran a los demonios y rechazan la Palabra de Dios, aun conociéndola. Adorándolo en su bestialidad (bestia) o dragón.

Tanto las mujeres como los hombres, con sus hijos, encienden el fuego para el pecado. Los padres enseñan a su descendencia la idolatría. Por esos es que reúnen leña (todo lo que es producido fuera de Cristo, en pecado, I Corintios 3:12-15) y causan o generan el fuego eterno.

 

Las bodas de Caná; las bodas de Jesucristo y su Iglesia

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“…a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo. 3 En quién están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”

                                                   Colosenses 2:2-3

 

Las bodas de Canaá o el primer milagro de Jesús, El Novio que rescataría un pueblo muerto para ser su Novia, en sí mismo, para siempre.

Ese milagro como otros de Jesús, hecho maravilloso en su mismo derecho, apunta a dimensiones espirituales más y más altas indicando que todo converge a Él, por quién y para quién todas las cosas fueron creadas.

Las bodas de canaá son los principios de sus señales y representa el propio casamiento del Hijo de Dios con su Iglesia.

La madre y la novia simbolizan igualmente la Iglesia: La madre, de donde nace el Hijo de Dios. Y la novia, para que sea del Hijo de Dios una vez generados hijos, por el Espíritu de Cristo. Este es el Novio y es el Hijo.

“Al tercer día se hicieron unas bodas en Canaá de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a la boda, Jesús y sus discípulos.”

            Juan 2:1-2

La gran fiesta del casamiento de Dios y su pueblo se inicia con la resurrección de Jesús al tercer día.

“Al tercer día se hicieron unas bodas..…”

Su madre representa a la Hija de Sion, el pueblo de Dios que había separado para Él, sobre quién estaba la promesa que de su propia raíz, de su renuevo (raíz de Isaí), sería generada una nación Santa, un Hijo, o Hijo de Dios.

Ya que todos los hombres antes de Cristo lo mismo que hoy, los que aún no tienen a Cristo, en el estado natural en que nacen de sus padres de la carne, es decir en la voluntad de la carne o de sangre, no son hijos de Dios, son solo criaturas humanas.

Podemos hacernos hijos de Dios solo a través del Hijo Unigénito de Dios, o único generado. Por eso, a pesar de ser muchos los hijos constituidos a través de la adoración en Jesucristo, sin embargo, somos uno en Jesucristo. Él es la cabeza y nosotros el cuerpo de Él. Siendo uno solo.

(Ver Juan 1:12, Juan 3, Lucas 1:35, 1 Corintios 12).

“Más todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de  ser hechos hijos de Dios;  13 Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”.

                                                   Juan 1:12-13

 

“…..el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios.”

Juan 3: 5

“El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios”. Lucas 1:35. “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.”         

1 Corintios 12:27 

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Entonces al tercer día comienzan las bodas esperadas por toda la creación, en la resurrección del cuerpo de Jesús, donde están todos los que creen en Él, cuerpo sin corrupción y eterno.

Pero durante la fiesta de este casamiento se acabó el vino.

“Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora”.

Juan 2:3-4.

El vino representa aquí la alegría de la fiesta, la sangre esparcida del cordero, que libra de la muerte (Éxodo 12; pascua judaica)

El acabar del vino.

Infelizmente, por nuestros pecados, eso esta aconteciendo hoy en la Iglesia, como en los que participaban de las bodas en esos días.

La alegría y novedad de vida del sacrificio de Jesucristo se ha acabado. Prácticamente ya no se predica sobre su cruz y sobre sus riquezas interminables de este, su actuar en la creación. Ya no se alegran con esa novedad.

Se cambió a Dios, se comercia dentro de su Templo (que es nuestro corazón) y esa religiosidad fría operante en hombres sin amor, invadió las iglesias con un espíritu y división muy grande.

Y como la propia palabra de Dios testifica, llegará un punto que el vino se acabará de una vez.

Será lamentable esa situación después que se acabe el vino, significa que se acabará la paz, la alegría y unción del Espíritu Santo, trayendo una terrible sequedad espiritual en la Iglesia. No resistirán y perecerán para siempre.

Hay clamores por falta de vino en las calles; todo gozo se oscureció, se desterró la alegría de la tierra. La ciudad quedó desolada y con ruina fue derribada la puerta.

Isaías 24:11-12.

Cuando pase eso, la Iglesia clamará por vino, como María hizo.

Cuando llegue ese momento, debido a nuestra prostitución espiritual y física, Jesús nos dirá: “¿qué tengo que ver yo con ustedes?” Extrañando a aquella que debiera ser su esposa (de corazón puro con Espíritu Santo).

Por eso los que hubieren resistido y reconocieren sus desvíos y sus iniquidades, habiendo conservado el amor por su Señor, verán la misericordia de Dios como nunca la vieron.

Quedaron los apóstoles para la voluntad de Jesús como sus sirvientes:

 “Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.”

Juan 2:5

 [Los sirvientes son los hijos y siervos de Cristo. Ellos forman la mujer, la Iglesia, aquí como María. Los dos son lo mismo]

Y los que obedecieren la voz de Jesús verán el milagro de Dios hecho.

La transformación del vino! Vino mejor que al principio de la fiesta!      

En el final de los tiempos, la Iglesia estará llena de gozo del sacrificio, de la sangre de Cristo en nosotros.

Transbordará como nunca, y el nombre de El será otra vez exaltado encima de todo, tanto en los cielos como en la tierra.

“6 Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una cabían dos o tres cántaros. 7 Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba.

8 Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. 9 Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de donde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, 10 y le dijo:

Todo hombre sirve primero el buen vino  y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; más tú has reservado el buen vino hasta ahora.”

Juan 2:6-10

 

Sucede que tenemos ese mejor vino en estos días (que está a la puerta) son los que están llenos del Espíritu Santo (el agua de las tinajas para purificación).

Las tinajas nos representan a nosotros, vasos de barro.

El agua que las llena es el Espíritu Santo en aquellos que lo reciben.   Solo los que se conservan llenos participarán de la transformación (lo mismo que sucede en la parábola de las vírgenes sensatas e imprudentes con las lámparas con o sin aceite para esperar al novio en Mateo 25:1-12)

Son seis tinajas porque representan la víspera del día del Señor, del séptimo día, o descanso (Hebreos 4). Víspera del final de los tiempos, de su venida.

En este último renuevo de la manifestación del Espíritu en la Iglesia, antes de la venida de Cristo, el maestresala, o dueño de la fiesta, que representa a Dios Padre Todopoderoso, probará el vino de las bodas y se agradará del milagro del mejor vino de su Hijo.

“..Más tú has reservado el buen vino hasta ahora”

Juan 2:10

Y será de un sabor como nunca ha probado la tierra. Manifestación intensa de Dios en sus hijos de amor, sabiduría, dones, prodigios, señales…

Y sobre esos siervos, en el final de los días, como fue dicho en el libro del profeta Daniel:

 

Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.”

Daniel 12:3

 

Y el nombre de Jesús será otra vez engrandecido sobre toda la creación, en una demostración de Él y de su Palabra como nunca hubo hasta entonces.

A quien el Espíritu Testificará si cree y se puede abrir para vino nuevo que viene de Dios.

O Jesucristo Rey de Reyes, el Principio y Fin el Todopoderoso viene.

Apocalipsis 16: la cuarta copa (I)

Calice Lc 585 Dt

[1 parte con las tres primeras copas]

 

El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.”

 Apocalipsis 16:8-9

 

El poder de nuestro Dios, como vemos aquí, está sobre los elementos. El sol como astro mayor en comparación con la luna, rigen las estaciones y tienen que ver con la vida natural del planeta tierra. Sol y luna según se aproximan o se alejan de la Tierra, generan el otoño, invierno, primavera y verano, el frío o el calor, en la manifestación natural de vida, sea esta vegetal o animal.

Y la vida animada existe porque Dios Todopoderoso colocó, entre muchas cosas, estos astros como el sol y la luna.

“E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.

Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas.

Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto. Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.”

 Génesis 1:16-20

 

Después de crear el universo y también el sol y la luna, notemos que fue creada la vida animal, porque también estaban las condiciones ambientales y todas las formas y medios por los cuales la vida animal y vegetal, pudiesen existir sobre toda la faz de la tierra.

 En esta relación de creación natural con el hombre, hay un juicio en misterio muy profundo: Si los decretos y las sentencias de Dios no son cumplidas, el Señor cambiará los fundamentos del universo natural y espiritual.

Veamos lo que dice Jeremías:

 “Así ha dicho JEHOVÁ, que da el sol para la luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; JEHOVÁ  de los Ejércitos es su nombre. 

Si faltaren estas leyes delante de mí, dice JEHOVÁ. También la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente.

Así ha dicho JEHOVÁ: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorase abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice JEHOVÁ.”

Jeremías 31: 35-37

 

Si Israel no cumple las leyes determinadas por Dios, tanto en la tierra como en los cielos, el Señor cambiará su posición frente a su ley. Su ley será solamente en el Espíritu. El rechazará los fundamentos naturales de la tierra porque los hombres antes rechazaron su ley.

La ira de Dios viene debido a que todo hombre en el mundo, ha rechazado la alianza eterna escrita en la ley Santa cumplida en Cristo, tanto con los judíos anteriormente, como ahora en el final de los tiempos con las naciones donde está su Iglesia. Pues hoy, el pueblo llamado para ser pueblo de Dios en el Hijo, es todo hombre sobre la faz de la tierra, porque el Espíritu Santo fue derramado sobre toda carne a partir de Pentecostés (Hechos2). Así toda alianza y rechazo se da en su totalidad sobre la faz de la tierra.

Como la Ley estaba solo para Israel anteriormente y muchos de entre aquel pueblo rechazaron la Ley de Dios, quebrando la alianza y siendo la nación deshecha por eso, así también hoy, siendo llamado todo hombre sobre la tierra y de la misma forma, rechazando al Señor, será también toda la tierra rechazada, inclusive en los elementos naturales, creados para el hombre.

En este acontecimiento final, Dios juntará todo su pueblo en el Espíritu; lo que es natural, por el pecado será invalidado y dejado para atrás. El espiritual, en el Espíritu de Dios, quiero decir su Iglesia, el Señor la juntará.

También vemos en Jeremías:

“Vino palabra de JEHOVÁ a Jeremías diciendo: Así ha dicho el SEÑOR: Si pudiereis invalidar mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de tal manera que no haya ni día ni noche a su tiempo, podrá también invalidarse mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre su trono y mi pacto con los levitas y sacerdotes, mis ministros.

Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena del mar se puede medir; así multiplicaré la descendencia de David mi siervo, y los levitas que me sirven.

Vino palabra de JEHOVÁ a Jeremías diciendo: ¿No has echado de ver lo que habla este pueblo, diciendo: Dos familias que JEHOVÁ escogiera ha desechado? Y han tenido en poco a mi pueblo, hasta no tenerlo más por nación.

Así ha dicho JEHOVÁ: Si no permanece mi pacto con el día y la noche, si yo no he puesto las leyes del cielo y la tierra, también desecharé la descendencia de Jacob, y de David mi siervo, para no tomar de su descendencia quién sea señor sobre la posteridad de Abraham, de Isaac y de Jacob. Porque haré volver sus cautivos, y tendré de ellos misericordia.

 Jeremías 33:19-26

 

Una vez más observamos aquí a Dios advirtiendo que jamás rechazará su pueblo, a no ser que el cambie las leyes espirituales dadas por Él.

 Sin embargo, en nuestros tiempos, este cambio comienza a suceder.

 En este gran conflicto ante nuestros ojos, ya observamos en los cambios de los tiempos naturales en el globo terrestre. El sobre calentamiento globa,l ya es una señal de Dios de rechazar el mundo,  sin embargo, separando su pueblo para  Sí.

 El mundo natural pasará por una sequedad o sequía, en la tierra y en el alma. Un desierto causado por el gran calor que tenemos en estos días, reflejo de sequedad del corazón de los hombres.

Está claro como toda la sociedad atraviesa por un cambio constante en esta nueva era en la tierra, comenzando por nuevas normativas y patrones en el comportamiento social en una unidad global. Una degeneración natural y de la tradición humana hasta entonces, escondida en la apariencia de progreso y evolución.

Nuevamente los efectos causados en lo natural son reflejados en lo espiritual. Porque así como hay destrucción en lo material, así también hay un terrible juicio de Dios en lo espiritual: cambio en los elementos naturales del planeta, tuvieron su causa en  la degeneración de la raza humana. Castigo de hombres impíos y juicio final.

 

“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aún negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

(2) Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,

(3) y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

(4) Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio.

(5) y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;

(6) y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que debían de vivir impíamente.”

2 Pedro 2:1-6 

 

Hubo, hay y habrá falsos profetas trayendo herejías abominables en medio del mundo de la iglesia, en el intento de introducir distorsiones en la Palabra de Dios, en disolución  y mentira, con la intención que avalen la mentira y se desvíen del verdadero Evangelio de Jesucristo.

 Por la ganancia, avaricia y arrogancia siendo estos verdaderos mercaderes dentro de la iglesia, usando la Palabra como medio de riqueza, satisfaciéndose a sí mismos en sus ambiciones carnales.

 Sin embargo, estos falsos profetas ya irán para condenación sumados a los hijos de la perdición.

 Vemos aquí en Pedro que Dios no perdonó a los ángeles rebeldes, sino los lanzó en prisiones en los abismos, estando reservados para el lago de fuego eterno, como también en la época de Noé, que durante el juicio del diluvio, perdonó solamente a Noé y su familia.

 Así también, en el mundo de hoy, podemos ver claramente lo que viene por la maldad de nuestra generación: un juicio de fuego como en Sodoma y Gomorra, ejemplo que vino también para referencia del castigo final que vendrá en el mundo de hoy.

 El calor vino como señal que aumentará y culminará en castigo fulminante y definitivo en estos tiempos.

 “Pero estos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia destrucción,

(13) recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tiene por delicia el gozar de deleites cada  día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aún mientras comen con vosotros se recrean en sus errores.

 (14) Tienen los ojos llenos de adulterio y no se sacian de pecar. Seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.” 

 

2 Pedro 2:12-14

 

  Como señales de lo que está por venir ya podemos observar:

 -Multiplicación de falsos profetas, distorsionando el Evangelio dentro de las Iglesias y en el mundo;

 -El gran calor abrasador en todo el planeta, sombra de lo que sucederá cuando todos los impíos sean juzgados junto con satanás y sus ángeles.

 Referente a esta señal de fuego y calor creciente, de su plena manifestación en los últimos días está escrito:

  “(7) Pero los cielos y la tierra que existen hasta ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos….

(10) Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

(11) Puesto que todas estas cosas han de ser desechas, ¡Cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir,

(12) Esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos,  encendiéndose, serán desechos, y los elementos, siendo quemados se fundirán!

2 Pedro 3:7, 10-12

Esa es, por lo tanto, una realidad indiscutible que está siendo revelada por la Palabra descrita por la Biblia y testificada en las señales de hoy. El juicio final vendrá  en fuego como vino para las ciudades de Sodoma y Gomorra.

La sociedad en la cual hoy vivimos está cada vez más próxima de la apariencia moral de esas dos ciudades que fueron consumidas por el fuego para el castigo de hombres impíos.

Sim embargo, como sucedió con Lot y su familia que fueron rescatados, así también esto sirve de ejemplo de como nosotros, los que estamos en Jesucristo, seremos arrebatados por Él, estos días de esta gran ciudad prostituida: La Babilonia actual, que está montada sobre la bestia escarlata (bestia, refiriéndose al cuerpo formado en este mundo con la mente de Satanás); arrebatados inmediatamente después de su caída.

El Señor librará a su pueblo, los arrepentidos y redimidos por la sangre del cordero, de este terrible juicio que está por venir sobre la tierra.

Según todo lo que ha sido dicho, podemos observar que habrá un cambio en todo: en el palpable y natural, como también en los mundos celestiales; los cuales serán consumidos por la venida gloriosa de Nuestro Señor Jesucristo, ocasión en que seremos llevados por Él, en rescate, a la Ciudad Celeste, Jerusalén Eterna, para que juntos con Él reinemos el milenio.

Cómo está escrito de esta ciudad:

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra ya pasaron, y el mar ya no existirá más. (2) Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. (3) Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el Tabernáculo de Dios con los hombres, y El morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.”

 Apocalispsis 21:1-3

 

El gran calor de los tiempos finales, como está escrito en Apocalipsis 16:8,9, citado en el principio de esta revelación del Señor Jesucristo, en el derramamiento de la cuarta copa- Es por lo tanto, una realidad palpable que es y será vista por todos.

Y de la Iglesia en estos tiempos:

“Entonces uno delos ancianos habló diciéndome: estos que están vestidos de ropas blancas, ¿Quiénes son, y de dónde han venido? (14) Yo le dije Señor Tú lo sabes. Y Él me dijo:

Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. (15) Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.

(16) Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; (17) porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos”

Apocalipsis 7:13-17

 

Los que salgan de la gran tribulación, y estén eternamente con el Señor Jesús, ya no tendrán más frío, ni hambre, ni calor, porque salieron del medio de las intemperies del mundo, donde el gran calor del sol, el calentamiento del globo en el mundo entero, causó extremos en las condiciones ambientales del planeta, en ese momento faltará todo tipo de recursos, dejando así a todos, en una desolación causada por el calor.

Apocalipsis 16: las plagas finales (III)

 

Calice Lc 585 Dt

Apocalipsis 16:1-2

 “Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramar sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios. Fue el primero y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen.”

Copa

Poder y Juicio de Dios

La copa representa el poder de Dios y su juicio, con consecuencias dentro de un tiempo determinado y en cierta cantidad o medida.

 

La copa es la realidad de los juicios de Dios contenida en sus manos, manifestada en toda la creación en su derramamiento. Cuando es derramada, manifiesta el juicio de Dios en confrontación con la iniquidad que hay en el mundo, en el tiempo de su manifestación, tanto en lo natural y espiritual.

 

La proporción de su derramamiento se da en cierta medida, de acuerdo con cada tiempo en el mundo, según se va aproximando el juicio final de Dios. La misma copa se derrama una y otra vez, conforme vamos llegando a la culminación de los tiempos en Jesucristo.

 

Se da más allá de lo que puede suceder naturalmente. Dios actúa a través de los tiempos, bendiciendo o castigando, y cambiando la naturaleza de la tierra y también de los cielos.

 

La orden de Juicio

La voz que ordena la venida del ángel, es para un tiempo de ser cumplida, lo será en un derramar, en un tiempo de probación o prueba. Tiempo de inicio y consumación de plagas en la tierra en los elementos del mundo. Desequilibrando, afectando y destruyendo el ecosistema. También causando varias enfermedades en los hombres que tienen la marca de la bestia.

 

La cólera de Dios es para aquellos que poseen la marca de la bestia y la adoran.

Podemos ver que todo esto sucede en un tiempo de transición entre, antes o durante el derramamiento de la copa, hasta la conclusión de su juicio.

 

La marca de la Bestia ¿quiénes la tienen?

 

Son marcados aquellos que adoran a la bestia:

 “Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.”

Apocalipsis 13:8

 

 “Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.”

Apocalipsis 13:14

 

La última bestia hará, a través de señales, que adoren a la primera bestia (aquella misma destruida por Jesús en la cruz)

MATEO 4 :

“1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.”

“2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.”

“3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.” “4 Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”

“5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo,”

“6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.”

“7 Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.”

“8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,”

“9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.”

“10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.”

“11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.”

Esta bestia es el mismo demonio, que fortalecido por los pecados de los hombres sube de los abismos (infiernos) hasta la humanidad, sin embargo ahora, en una condición para los hombres, peor que la primera vez, que pasó en los tiempos de Jesús.

 

Quién tenga la señal del maligno en la mano y en la frente.

 

Veamos el sentido de la señal:

 

APOCALIPSIS

12

 

1“Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.”

Aquí tenemos una señal de Dios en los cielos, de la Iglesia.

Después, en el versículo tres, tenemos una señal del diablo en los mundos celestes, con influencias en la tierra.

 

3 “También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas;”

 O sea:

La señal es de los cielos, sin embargo para ser vista en la tierra, ya sea siendo ejecutada, ya sea solo interpretada; señalizando grandes acontecimientos celestes por influencias de estos; señales de los cielos aquí en la tierra.

Señal del Bien y señal del Mal.

La señal de Dios en los hombres: la marca de la promesa.

 

Ezequiel 9

4”Y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.

5 Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad, no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia.

6 Matad a viejo, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiese señal, no os acerquéis, y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo.”

 

Los que son marcados con la señal de la promesa de Dios, viven. Los otros, los que no la reciben son muertos, los de la marca del maligno.

Los fariseos piden una señal de los cielos:

“Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro deseamos ver de ti señal. Él respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no les será dada, sino la señal del profeta Jonás.”

Mat 12:38-39

 

Señales de los cielos: “Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.

Más él respondiendo les dijo: Cuando anochece decís: Buen tiempo porque el cielo tiene arreboles.

Y por la mañana: Hoy habrá tempestad, porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! Que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡más las señales de los tiempos no podéis!

“La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos se fue.”

Mateo 16:1-4

 

“y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo. Dinos, ¿Cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y el fin del siglo?”.

Mateo 24:3

“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria”. Mateo 24:30 “Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que le seguían”.

Marcos 16:20

 

Entonces, las señales son espirituales y conocidas en la tierra, siendo de Dios o del mal.

 

Señales del Mal:

 

“También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas.”

Apocalipsis 12:3

 

“El maligno en la vida de los que lo adoran “Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.”

Apocalipsis 13:14

 

 

….continuará

Apocalipsis 15: las plagas finales

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Capítulo 15 Libro de Apocalipsis, versículo 1.

“Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios.” Ap. 15:1

¡El ver! El ver en los cielos la visión profética por el apóstol Juan.

“Vi siete ángeles..”

Una gran señal que sería en el final de los tiempos para consumación de la ira de Dios: Las últimas plagas sobre la tierra.

Al decir “tierra”, se habla también de la humanidad, con consecuencias tanto en los elementos como en la vida y carne humana.

En los elementos por los cambios climáticos y sus catástrofes. En el hombre por el efecto en la fisiología humana con enfermedades de todo tipo, también plagas en la vida animal y vegetal en general, en el exterminio de las especies.

Estos son los últimos decretos de Dios, después de todos aquellos que fueron ya descritos aquí en este libro (Apocalipsis).

Los otros acontecimientos y juicios de Dios, descritos en el desarrollo del libro: como la caída de Babilonia, el destino de la bestia y del falso profeta; vendrán para condenación y juicio final.

Siete ángeles:

La cantidad de ángeles, es una señal. Es el poder de Dios en los elementos, en la humanidad y en el mundo espiritual.

Continuando la descripción de la profecía:

“(2) Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios.

(3) Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Codero, diciendo; Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.

(4) ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? Pues solo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.” Apocalipsis 15:2-4 

Una glorificación, una adoración, visión de los cielos pleno y final, con una victoria eterna de Jesús en la gloria de Dios.

En el versículo 2 tenemos el mar de vidrio mesclado con fuego y la gloria de Dios saliendo de allí, emergiendo, como una cubierta del Arca de Dios.

Nueva Tierra en fuego flameante, en el corazón de Él, donde nosotros, el pueblo de Dios, estaremos encima de los cielos paseando sobre piedras preciosas, en lapislázulis y diamantes en fuegos flameantes (piedras preciosas que representan  los ángeles de Dios, como un jardín), disfrutando de las glorias divinas en Jesús.

Eso después de haber vencido a satanás, la bestia y su imagen, cantando alabanzas divinas y eternas a Jesús, al Padre y al Espíritu Santo, en los tiempos futuros y eternos, en los más altos cielos con Jesucristo, único Señor y Dios, a Él la gloria eterna en la tierra y en los cielos por los siglos de los siglos, amén.

“Después de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el Templo del tabernáculo del Testimonio.” Apocalipis 15:5

Después de esta revelación futura, se nos abren los cielos, el Santuario de Dios donde está el Testimonio. El Testimonio contiene  la Palabra de Dios, y el poder revelado viniendo sobre la creación como plagas para los injustos, y como glorias para los hijos de Jesucristo.

Y expuso ahora las realidades divinas a la humanidad, trayendo la Palabra del Testimonio, la misma predicada por los dos testigos.

Esta palabra ya se está predicando a la humanidad, como última oportunidad de convertir al resto del mundo, el testimonio final revelándose en plenitud final. Poder y Justicia de Dios que trae las plagas y que también rescata los escogidos, de aquellos que quedarán en la faz de la tierra.

Es por eso que son Santuario de ángeles; el poder de Dios en todos y sobre todos.

Son como los siete ángeles de las siete iglesias, que es el Espíritu Santo de Dios sobre la tierra, y con Él miles de miríadas de ángeles servidores. Trayendo la voluntad de Dios al mundo, y permitiendo también que satanás actúe, sobre los impíos en muerte y destrucción. Destruyendo también, por el pecado del hombre, los elementos naturales, o sea toda la tierra. Por eso, esperanza y realidad final a los últimos rescatados de la tierra.

“y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro”. Apocalipsis 15:6

Los siete ángeles en este caso, como hablábamos anteriormente, es el Espíritu Santo de Dios en su Omnipresencia, pues está escrito que salen del santuario de Dios, la santidad del Señor, vestidos con lino fino, blanco y resplandeciente, y que una vez manifiesto opera también a través de ángeles servidores, en la santidad otorgada por el Espíritu Santo de Dios, ángeles mensajeros y cumplidores de la Palabra de Dios. Ceñidos en el pecho con cintos de oro, porque el Espíritu contiene el más puro y rico metal precioso como piedra de oro transparente, mostrando así la santidad y transparencia de sus acciones.

“Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos” Apocalipsis 15:7

Uno de los cuatro seres vivientes. Vivientes, porque son vivos, en el sentido de que el Espíritu De Vida se expresa en ellos. El Espíritu Santo de Dios se expresa directamente a través de ellos (Por eso poseen ojos por dentro y por fuera también, que significa el Espíritu Santo en ellos que los hace ver a través de Él)

Son ángeles especiales, potencias y querubines de Dios en acción y en poder, cumplidores de las órdenes de Dios en su voluntad. Ellos pueden manifestarse en todos los mundos cósmicos, en los tres cielos y en la tierra, con el Señor expresándose por encima de ellos. Dios cabalga esos querubines, encima de las bóvedas celestes, y coloca su trono por sobre todos los lugares, angélicos y palpables, como nuestro universo cósmico natural.

“El que se cubre de luz como vestidura, Que extiende los cielos como una cortina, (3)Que establece sus aposentos entre las aguas, el que pone las nubes por su carroza, el que anda sobre las alas del viento; (4) El que hace a los vientos sus mensajeros, y a las flamas de fuego sus ministros. (5) El fundó la tierra sobre sus cimientos; no será jamás removida. (6) Con el abismo, como con vestido, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas” Salmos 104:2-6 (nubes por carroza=>son los ángeles por los cuales el Señor también se manifiesta)

 (Vestidura o manto => poder de Dios)

 (Cortina => forma de los cielos)

“Inclinó los cielos, y descendió; y había densas tinieblas debajo de sus pies. (10) Cabalgó sobre un querubín y voló; Voló sobre las alas del viento. (11) Puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya alrededor de sí; oscuridad de aguas nubes de los cielos.” Salmos 18:9-11.

(En las alas del viento=> el moverse a través del Espíritu)

“Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo a la voz de su precepto. (21) Bendecid a Jehová vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad.” Salmos 103:20-21 “Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos. (5) Alaben el nombre de Jehová; porque Él mandó, y fueron creados.” Salmos 148:4-5

“Celebrarán los cielos tus maravillas, oh Jehová, Tu verdad también en la congregación de los santos. (6) Porque ¿quién en los cielos se igualará a Jehová? ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los potentados? (7) Dios temible en la gran congregación de los santos, y formidable sobre todos cuántos están alrededor de Él.” Salmos 89:5-7

“Tuyos son los cielos, tuya también la tierra; el mundo y su plenitud tú lo fundaste.” Salmos 89:11

También hablando de ángeles en el mundo el Señor dijo:

“Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llamas de fuego.” Hebreos 1:7

Vemos que estas siete copas son entregadas por uno de los seres vivientes, todas por uno de ellos, y son de oro. Entonces, la orden es la Palabra de Dios, ella viene por encima de la  autoridad de los ángeles.

Así también, en esa misma profecía y juicio, Dios hablará por medio de sus profetas (Hombres “mensajeros” del Señor, ángeles en este sentido) y actuará dentro de aquella porción donde cada “ángel” será de oro. (O sea: majestad, pureza, santidad, poder y divinidad del Señor), porque viene de Dios.

Del Ser Viviente, porque el Señor hablará y actuará por encima de la creación, por medio de Él; como también por sus profetas aquí en la tierra.

“¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?” Hebreos 1:14

“Más del Hijo dice: Tu trono oh Dios por el siglo del siglo. Cetro de equidad es el cetro de tu Reino.” Hebreos 1:8

La profecía continúa:

“Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles.” Apocalipsis 15:8

            Y acerca del humo, del fuego y del poder de Dios, vemos la manifestación de los siete Espíritus, que a la verdad componen un solo Espíritu, pero dicho como siete por estar distribuidos en los siete candelabros de oro (las siete iglesias) y por detrás de toda actuación de los ángeles.

“Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios” Apocalipsis 4:5

Así como describe Ap.15:8, también el Sinaí, monte santo donde descendió la Ley, por seis días fue cubierto por la nube del Señor, que es la gloria de Dios.

 “Y la gloria de JEHOVÁ reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube.” (17) y la apariencia de la gloria de JEHOVÁ era como un fuego abrasador  en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel. (18) Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte; y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.” Éxodo 24:16-18

Pero en el séptimo día, día del descanso de Dios; en este mismo día le es permitido al hombre (aquí Moisés, prefigura de Cristo) entrar en el monte de Dios.

Siendo este mismo Moisés allí en la Ley como Cristo, pero este ahora en plenitud de la verdad. Tenemos el representante del pueblo Judío, Moisés, al entrar en el monte de Dios, o sea en el lugar que Dios escoge en la tierra para mostrarse a los hombres, a su pueblo. Y allí entregarles sus leyes.

En el monte de Sinaí Moisés recibió las medidas del templo y la ley, para que todos  dentro de su pueblo viviesen por el cumplimiento de ellas.

Allí en el monte, Dios era en su presencia un fuego consumidor y devorador, que solamente en aquel momento no consumió y no quemó a su escogido, por la santificación dada por Él al profeta.

Moisés hizo un santuario, con las medidas entregadas por Dios en el monte en fuego; para que, allí también viniera el Señor Dios, a recibir los holocaustos de los sacrificios, en adoración y arrepentimiento de los pecados del pueblo, como también las primicias de los frutos de la tierra en diezmos y las primicias de los primogénitos de hombres y animales ofrecidos al Señor de tiempo en tiempo.

El Templo, Santuario, Monte, la casa de Dios; en medio de Israel para siempre.

“Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra.

(25) Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres, en ella habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre, y mi siervo David será príncipe de ellos para siempre. (26) y haré con ellos pacto de paz, pacto perpetuo será con ellos; y los estableceré y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre.

(27) Estará en medio de ellos mi tabernáculo, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. (28) Y sabrán las naciones que yo JEHOVÁ santifico a Israel, estando mi santuario en medio de ellos para siempre.”

Ezequiel 37:24-28

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe más. (2) Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo de Dios, dispuesta como una esposa ataviada sobre su marido. (3) y oí una voz del cielo que decía:

He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, Él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

(4) Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas pasaron.”

Apocalipsis 21:1-4 

Para que allí, en el santuario, los hombres fuesen aceptados por los sacrificios y ofrendas de arrepentimiento, culto y adoración, por nuestro Señor Dios.

Entonces, como se dijo en el versículo 8 del capítulo 15 de Apocalipsis vemos el humo, la nube de la gloria de su poder que llena el templo, y nadie puede entrar.

Como era en los sacrificios en el templo de Israel, sí se hace hoy en Cristo, y en una mayor plenitud ahora en estos días.

Todos los sacerdotes y también el pueblo tenían que estar limpios ante el Señor, lavados por el arrepentimiento y pedidos de súplicas, para después ofrecer holocaustos y ofrendas; separados en la santificación y lejos de maldades, impiedades, idolatrías y libertinaje. Solo así podían ser aceptados en la presencia de Dios.

Hoy también, para que sea purificado su pueblo, tienen que venir las plagas para probación y castigo de los hombres impíos, solamente así una vez consumadas estas probaciones para los creyentes, y los castigos para los hombres rebeldes e hijos de la perdición, entrarán en el templo, lavados; se dice que entrarán aquellos que acepten en arrepentimiento a Jesús como único salvador, hablando aquí del verdadero templo: el cuerpo santo de Jesucristo.

En conclusión, nadie puede penetrar el monte de Dios, ni su Templo, o querer entrar en su monte de fuego, y así ser parte de la iglesia (en Él), si Dios no lo permite.

Él es un fuego consumidor. Aquí, hasta el paso de estas plagas, está descrito el tiempo de espera para la venida del Señor Jesús, donde antes deben ser cumplidos los designios del Señor Dios.

Todo el mundo será pasado por el fuego de la purificación aquí en la tierra, solo entonces podremos entrar en el monte flameante del Todopoderoso, para estar con Él para siempre. Fuego purificador y deseable para todo aquel que ama la venida del Señor Jesús. Amén.

“Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho JEHOVÁ de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama. (2) Más a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el sol de justicia, y en sus alas traerá salvación, y saldréis y saltaréis como becerros de la manada.”

Malaquías 4:1-2